LALI
Hembra | 14 años | Mediana
Lali es una abuelita que carga en su cuerpo y en su mirada una historia de mucha lucha. La encontramos abandonada en el acceso, después de haber sido atropellada y dejada a su suerte, con un dolor inmenso y sin poder volver a mover sus patitas traseras.
Cuando la llevamos al veterinario y le realizaron todos los estudios necesarios, también descubrieron que tenía un tumor en la base de su corazón. Desde entonces, Lali recibe medicación y cuidados para poder seguir adelante, rodeada del amor y la atención que durante tanto tiempo le faltaron.
A pesar de todo lo que vivió, Lali nunca dejó de aferrarse a la vida. De a poquito fue adaptándose, aprendiendo una nueva forma de moverse y demostrando una fuerza enorme. Hoy ama salir a pasear en su silla de ruedas, sentirse parte de la manada y compartir la rutina con la familia que la acompaña en tránsito.
Al principio tenía miedo. Desconfiaba, como si todavía esperara que el mundo volviera a lastimarla. Pero con paciencia, respeto y mucho amor, Lali empezó a abrir su corazón. Cada día confía un poquito más, y esa perrita que antes temblaba ante una caricia, hoy disfruta los mimos como si fueran un regalo.
Lali necesita un padrino o una madrina que la acompañe en esta etapa de su vida, ayudando con su medicación, controles, alimento y cuidados diarios. Apadrinarla es decirle que su historia no terminó en el abandono, que todavía hay manos buenas, corazones enormes y personas dispuestas a sostenerla.
Porque Lali no necesita grandes lujos: necesita amor, cuidado y la certeza de que, aunque la vida haya sido dura con ella, todavía puede vivir sus días rodeada de dignidad, ternura y esperanza.
