OSO

Macho | 7 años | Mediano +

Oso fue rescatado de una finca donde lo tenían atado para vigilar. 

Vivió de cerca el maltrato, el abandono y la soledad, y por eso hoy todavía le cuesta confiar en las personas.

Su miedo no es falta de cariño, sino la huella de todo lo que tuvo que soportar.

Aun así, en el fondo de su mirada sigue existiendo esperanza.

Oso desea que su vida pueda cambiar, encontrar un lugar donde ya no tenga que estar alerta, donde nadie le haga daño y donde pueda sentirse protegido por primera vez.

Necesita una familia paciente, amorosa y respetuosa, que entienda sus tiempos y le enseñe, poco a poco, lo que es el amor de verdad, que una casa puede ser refugio y que él también merece ser parte de ella, esa que nunca conoció.